domingo, 31 de agosto de 2014

En aguas paradas.


 
Es habitual encontrar zonas de aguas paradas conectadas con el cauce principal y corrientes muy suaves en los tramos bajos de los ríos, en estas zonas desarrollan su fase larvaria muchos insectos del orden de los dípteros (Díptera) entre los que se encuentran los conocidos genéricamente como mosquitos y que forman una parte importante en la dieta del barbo. 

En muchos casos, los pescadores con mosca no conocemos a fondo la entomología y tendemos a cometer errores en la identificación de los insectos. De éste modo solemos llamar quironómidos a las larvas de todos los mosquitos, desconociendo que éstos son tan sólo una de las familias (Chironomidae) que componen dicha designación genérica.

Tras esta puntualización y volviendo al tema que nos atañe, las zonas de aguas paradas son lugares que frecuentan los barbos en busca de estas larvas siempre que las condiciones lo permiten. Debido a la lentitud o ausencia de corriente y a la frecuente presencia del barbo en ellas, son zonas del río que busco insistentemente para presentarles imitaciones de moscas secas y hacerlos subir a la superficie, casi siempre con bastante éxito. Sin embargo este verano, quizás debido a la climatología, no han respondido como suelen hacerlo y los rechaces en superficie se han convertido en algo más que frecuente obligándome a cambiar de estrategia. Con unos barbos tan difíciles y desconfiados, sin posibilidad de bajar de 0,20mm el diámetro del bajo, y habiendo puesto mayor cuidado en el sigilo sin obtener resultados, si no hay modo de engañarlos en superficie, lo único que se me ocurre es probar con alguna mosca discreta que profundice lentamente.


No dudé en darle una nueva oportunidad a una de las imitaciones que presenté hace tiempo en otra entrada, a la que bauticé como Quirogalligo, y que había probado anteriormente sin éxito. Esta vez, con algún pequeño cambio en el diseño, ha demostrado ser una mosca de lo más efectiva en estas circunstancias a la que muy pocos barbos han podido resistirse hasta el momento, además de un montaje que a mí personalmente me encanta.









lunes, 11 de agosto de 2014

Entre sus garras.

Salud, Amor y Fuerza a todos los amigos y lectrores de este humilde pescador y de su blog.

Esta crisis en la que se ve inmerso nuestro país, y por desgracia al igual que a tantos otros miles de hombres, mujeres y niños, me alcanzó son sus garras hace tiempo y muy poco a poco ha ido oprimiendo con más fuerza acercándose sigilosamente al cuello. Una crisis con garra de acero que todo lo abarca desde lo alto con u peculiar visión del mundo y del hombre.


Trae consigo extraños sueños sobre un futuro que no comprendo, en que la naturaleza es privada y viste de hormigón tenido de verde con estampados de dólar o de euro. Donde el hombre sólo es hombre si posee poder y dinero. Esas son las medidas en que se valora el mundo en tales sueños y a cada cual se le adjudica acorde un puesto.

Oprime con tal fuerza que tan sólo se siente dolor y miedo, atraviesa la coraza de escamas desgarrando ilusiones y sueños 


Inevitablemente se consumen las fuerzas arrastrando con ellas la voluntad de seguir luchando.
La sola imagen de la desgracia bloquea la mente, invadida en esos momentos por la amenaza inminente de la desolación y la muerte.


Se  ve entonces más simple la vida, resumida en dos caminos; rendirse y dejarse llevar, o encontrar la fuerza para luchar y alcanzar la libertad, pensando que antes otros así la hallaron a pesar de las heridas.




Se puede llegar a pensar que todo está perdido y luchar de nada sirve ya. Se puede tener esperanza en que sea quien nos apresó, aquel que nos libre. Se puede llegar a creer en que una fuerza superior sea quien lo haga, como vaga idea de esperanza.

Pero basta con mirar atrás en el recuerdo para poder entender las mentiras que teje el cerebro y ser consciente de aquellos pensamientos que acabaron perdidos entre los miedos, pero que en el fondo aún sabemos.
Basta con mirar atrás para encontrar numerosos ejemplos de que únicamente quien luchó consiguió la libertad. Y es común a todos ellos una misma fe; contemplar una vez más, a pié de río, el nuevo amanecer.

 



martes, 22 de abril de 2014

Más cerca de las nubes.


Repasando y ordenando los archivos de jornadas atrás me topé con este día que quedaba en el recuerdo, esperando desde julio, para dedicarle una entrada en el blog.
Esta vez no fué protagonista el barbo, tampoco lo fueron la soledad, ni los cauces lentos y cálidos del amplio valle. No fue una jornada que destacase en número de capturas, ni en su tamaño, al menos para mí, pues soy demasiado torpe y lento para atraparlas.


Esta vez la jornada transcurrió en buena compañía, de la que te hacer sentir la confianza de una amigo a pesar de verles por primera vez. Envuelta en la imponente belleza de las altas cumbres en las que nacen las aguas de “nuestro” río, donde acarician las nubes y son hogar de esos inquietos duendes moteados, hermosos y fugaces.


Esta jornada fue de las que quedarán en el recuerdo, un agradable recuerdo que deseo revivir otro año más.
 

Desde aquí, un fuerte abrazo.