jueves, 4 de octubre de 2012

¿Ya vuelven las hormigas?

Los pasados días, mientras caminaba bajo el sol por las calles de mi ciudad, las primeras hormigas aladas de esta temporada parecían burlarse de mí desde cualquier lugar al que dirigía la vista, recordándome que me precipité. Con las primeras lluvias del otoño me dirigí a “mi río” al encuentro de las incesantes cebas del barbo, pero las hormigas no aparecieron, pues hasta el día siguiente no llegó a salir el sol.
De tan ansiosa manera perdí la oportunidad, ya que no pude volver hasta ayer.


Hacia las tres y media de la tarde me presenté en la orilla esperando ver a los barbos en las mismas posturas que en semanas atrás, pero… algo había cambiado, el caudal sensiblemente más alto y turbio y ningún signo de actividad me hicieron sospechar que no sería una gran jornada. Sin embargo esto no me desanimó, pues ya estoy más que acostumbrado a los repentinos cambios en el comportamiento de este caprichoso pez.

Aún debería andar bastantes metros hasta encontrarme con los primeros barbos, que recorrían las someras y tranquilas aguas de un galacho abandonado por el río. Con sigilo me acerqué lo más que pude para levantar en vuelo una falsa hormiga alada, que delante de un barbo posó.
¿Ya vuelven las hormigas?, debió preguntarse aquel barbo mientras subía a tomarla con total tranquilidad.

Con la satisfacción de la primera captura seguí caminando río arriba encontrándome con más barbos que debieron preguntar lo mismo, tomando uno tras otro hasta el ocaso el apetecible engaño y haciéndome más dulce el haberme equivocado.

 

6 comentarios:

  1. Muy buena pinta tiene el blog. Me lo apunto, lo seguiré.
    Saludos de un vecino,

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    1. Muchas gracias Jorge. Aunque no prometo que las entradas sean muy frecuentes, sobre todo en los meses de invierno.
      Un saludo "vecino" :)

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  2. ¡Qué maravilla de río tenemos aquí al lado! Tengo la bilis por las nubes, no puede ser esto de estar toda la semana viendo a las hormigas tomar Zaragoza (ayer todavía se veían) y no poder ir a tentar a esos lingotes de oro con escamas. Me alegro por tu jornada, a ver si puedo imitarte pronto ;-) ¡Saludos!

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    1. Pues si Jorge, un auténtico privilegio. A ver si puedes ir al río pronto, que sino te vas a poner enfermo ;). Y no te olvides de avisarme, que si puedo sabes que me apunto encantado.
      ¡Cuidate!

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  3. Los barbos, tras una buena eclosión de hormigas con alas, se mantienen activos un buen número de días. Hay que tener en cuenta que no las van a comer todas el mismo día, muchas de ellas morirán cerca del río o embalse y sus cuerpos poco a poco irán a parar al agua, manteniendo activos a los barbos.

    Bienvenido a la blogosfera David, tiene buena pinta.

    Un saludo

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    1. Así es Alfonso, por eso me extrañó en gran medida el llegar al río y no ver nada de actividad hasta las seis y media, los pocos barbos que pude ver las horas anteriores permanecían estáticos en el fondo de las corrientes, como en un estado de semiletargo. Supongo que con la caída del sol se confiaron algo más y empezaron a alimentarse.
      Por cierto, bienvenido ¡Un saludo compañero!

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