He de reconocer que no ha sido fácil mantener la moral alta durante los últimos meses. La espera ha sido larga, demasiado larga. Y eternas las estaciones sin contemplar sus oscuras siluetas, añorando cada día la mirada de esos ojos del color del Sol.
He aguardado impaciente el reencuentro, casi hasta la desesperación. He recorrido incansable durante días las orillas de "mi" río en busca de ese primer barbo que tomase el engaño. Pocos fueron los que se dejaron ver desde el pasado mes de Octubre y demasiado complicados para este inexperto pescador.
Pero todo el esfuerzo, encuentra al fin su recompensa. De nuevo he podido sentir su fuerza al otro extremo del sedal.
Su mirada se desvió hacia el cielo en busca de un oscuro moscardón que flotaba sobre él y acarició con el hocico la suave brisa convirtiéndolo en su presa, y a él, en mi rival.
Sus obstinadas carreras en busca de cobijo entre los numerosos arbustos, juncos y ramas complican la tarea de acercarlo hasta mi mano. Los constantes y bruscos cambios de dirección alertan al resto de barbos que abandonan sus quehaceres sin dudar.
Poco duró la batalla en unas aguas tan someras, sin darle oportunidad de adentrarse en lo profundo, tan sólo pudo buscar refugio en la densidad de unos juncos, donde, alzando la caña, mantuve sus labios al aire hasta estrecharlo entre mis manos para darle las gracias y devolverle su libertad.

Un relato y una fotografía preciosos David, como siempre. Un saludo.
ResponderEliminarGracias compañeros. ¡Un saludo!
EliminarEnhorabuena David, que bien lo sabes expresar. Me alegro que vuelvas a andar por el río,
ResponderEliminarsaludos!!
Hola Mario, y gracias. No creas que me resulta sencillo de expresar, siempre quedan demasiadas cosas por decir, sentimientos por explicar...
EliminarHa tocado esperar y mucho, pero ya estás en el buen camino. Ahora que vengan las largas jornadas de pesca en la que la satisfacción siempre va en aumento.
ResponderEliminarSaludos
Pues si! de aquí en adelante, al menos 6 meses más de poder disfrutar de su pesca.
Eliminar¡Un saludo!
Lo has pescado ha seca? Yo esta semana espero hacerles una visita de cortesía. Empiezan los momentos eléctricos, las sacudidas al material y las carreras alocadas por el río.
ResponderEliminarEfectivamente Ferran este salió a seca, alguno más que rechazó y otro que se soltó nada más clavar.
EliminarAlgo me pasa con las ninfas que no hay manera de engañar casi ninguno, pero siempre lo sigo intentando, aunque si salen a seca... no la cambio por nada.
Espero que puedas disfrutar de alguno de estos preciosos barbos esta semana.
¡Un saludo!
Muy buen relato. Me alegro que hayas vuelto a tocar uno. Parece que el río baja ya más manso que estos últimos meses. Espero poder tentarlos pronto. Un saludo, compañero
ResponderEliminarBuenas tardes Jorge, ¡Gracias!.
EliminarHay que aprobechar ahora que baja menos agua, pero me temo que con las temperaturas que tenemos, y con las que anuncian para los siguientes días, durará poco.
Así que habrá que aprobechar esta semana.
¡Un saludo! y que vaya bien si te acercas al río.
Bonita entrada compañero, ya estamos todos metidos en faena, la espera ha merecido la pena el campo está espectacular, y nuestros amigos van a tener agua por todas partes para poder remontar, ya espero tener un hueco para poder sacar unos cuantos, un saludo.
ResponderEliminarGracias Antonio.
EliminarPor aquí ya se nota que se están preparando para empezar a remontar dentro de poco, y con el aumento de temperatura están bastante activos. Como dices, este año lo van a tener muy bien para remontar, y podrán encontrar buenas zonas para la puesta.
¡Un saludo! y a seguir disfrutando!